Manzanera – Teruel
Monumentos
Son los testigos silenciosos del paso del tiempo y la evolución de la comunidad a lo largo de los siglos. Desde iglesias y ermitas de estilo gótico y barroco hasta edificios civiles de arquitectura regionalista del siglo XX, cada monumento refleja la identidad y el carácter único de este encantador pueblo de Teruel.


Villa Amor
Edificio civil modernista de 1913, construido en un principio como chalet de veraneo de una familia burguesa valenciana, luego pasó a ser en sus sótanos un secadero de jamones al natural. Presenta una escalera en piedra que conduce a la puerta principal decorada con cabezas de yeso y flanqueada por ventanas rectangulares adornadas con una cornisa floral. La segunda planta exhibe un balcón forjado con motivos vegetales decorados con roca calada.

Iglesia del Salvador
Está dedicada al Salvador, patrono de la Villa y es la tercera iglesia que se levantó en esa ubicación.
El templo actual, de estilo barroco data desde el siglo XVI hasta el XVIII. La fachada es de mampostería y un arco medio punto enmarca la puerta de dintel recto. Su interior contiene varios estilos arquitectónicos: desde un antiguo arco románico del siglo XIII, perteneciente a la primitiva iglesia y una capilla, que también debió de pertenecer a la antigua iglesia gótica del siglo XV, hoy dedicada a Ntra. Sra. del Pilar. Consta de tres naves con entablamentos neoclásicos, sobre las que destacan grandes arcos, fechados en la segunda época, pertenecientes a los siglos XVII y principios del XVIII.

Torreón y resto de muralla s. XV
Al ser “Villa Real o Villa Absoluta”, el casco antiguo de Manzanera se encontraba delimitado por una muralla, ya que en los asentamientos medievales era un privilegio denominado “derecho de almenaje”.
Dicha muralla aprovechaba el escarpe natural del flanco suroriental y el espolón rocoso donde se localiza la fortaleza, para una vez superado el Portal de Arriba, bajar por la actual carretera y cerrar el trazado fortificado por la zona del Portal de Abajo.
Se tiene constancia de cinco portales y dos posibles postigos. También tienen relevancia las torres, además de las que forman parte de los portales todavía conservados, había dos de planta circular y otros dos de planta cuadrada.

Peirón de El Salvador
Este antiguo monolito del siglo XV, escalonado y de piedra, no se encuentra en su ubicación original, ya que marcaba los límites de la Villa. En la actualidad es el único que se conserva en buen estado, ya que el Peirón de Santa Catalina, situado al principio de la carretera que se dirige hacia Alcotas, casi ha desaparecido.

Portal de Arriba
Una joya arquitectónica que formaba parte de la Muralla urbana de Manzanera y fue una de las antiguas entradas al pueblo. Esta estructura defensiva es testimonio del rico patrimonio histórico de la Villa. Su conservación y valoración son esenciales para mantener viva la memoria colectiva y promover el turismo cultural.

Ruinas del Castillo
Antigua fortaleza señorial que ocupa y se adapta a un espolón rocoso, lo que explica su planta irregular. En la parte posterior del edificio hay restos de un torreón circular, que enlazaría con la muralla que rodeaba la Villa.
Fue muy dañado durante las guerras Carlistas.

Ermita de Loreto
De fábrica gótico-renacentista, del siglo XVII, de mampostería y cantería, posee una nave cubierta de crucería y atrio restaurado. Su construcción fue costeada por el presbítero Francisco Benedito. Su actual restauración se llevó a cabo en 2012.

Plaza de la Fuente
Esta emblemática plaza datada en 1914, refleja el encanto del pueblo. Alberga una fuente centenaria de piedra blanca labrada, con ocho columnas y baranda de hierro que la rodea, con una pica circular de la que se yergue un obelisco central coronado por una farola, rememorando que fue la primera bombilla de alumbrado público que se colocó en la calle.

Villa Carolina
Es un edificio civil modernista, de principios del siglo XX. Rodeado por un jardín y con una escalinata de entrada de piedra con un pequeño atrio, combina mampostería y ladrillo encalados, destacando una torreta y grandes aleros de madera trabajada. Su cubierta inclinada de teja plana y su interesante cerramiento de piedra con una reja decorada, le añaden más encanto.

Torre – campanario
La torre-campanario es de majestuosa planta cruzada de sillería, con dos ventanales por lado, en los que aloja siete campanas. Es de estilo Renacentista Levantino, adornada con una doble cornisa y almenas, símbolo del poderío del Duque de Calabria, Virrey de Valencia, que fue quien la mandó construir.

Portal de Abajo
El portal, situado entre dos torreones de planta cuadrada con remate de almenas, tiene un arco de medio punto de sillería al exterior y rebajado en el interior. En la parte posterior del portal, se pueden admirar las dos torres huecas que lo flanquean.
Fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1979. Recientemente restaurado el portal y recuperadas las murallas junto al solitario torreón de planta cuadrada, fueron testigos de la importancia de la Villa en la época medieval muy vinculada también a un importantísimo comercio de la lana con el Reino de Nápoles, el Reino de Valencia y el Condado de Barcelona.

Antigua Cooperativa
Gran edificio civil modernista emplazado en una esquina de la calle Mayor, que perteneció a una antigua cooperativa, creada en 1920 por los vecinos del pueblo. Se erigió como una gran tienda de ultramarinos, ferretería, textil, vinos, etc, (es decir, como unos grandes almacenes actuales) para poder abastecer de todo un poco a la villa y sus barrios.
Caserón de dos plantas, divididas sus crujías por bandas de cerámica jaquesa muy llamativas. Con muchos ventanales abalconados rematados por dinteles y volutas clásicas. Posee en la fachada central un gran balcón y tejado rematado con un frontispicio peculiar, donde consta el año de su construcción.
Muralla Urbana
Un testimonio imponente de la historia defensiva del pueblo. Construida durante la primera guerra carlista, esta fortificación protegía tanto el castillo como la población, reflejando la importancia estratégica de Manzanera en aquellos tiempos turbulentos. Hoy en día, esta estructura histórica sigue en pie, recordando a residentes y visitantes la rica herencia militar y cultural de la región.
Casa Salvador
Edificio civil modernista de principios de XX, con un pequeño jardín, escalera y terraza de piedra en su entrada, coronado por un gran portalón de madera.
El caserón consta de dos pisos y fachada de piedra, con amplios ventanales simétricos en los dos lados, adornados cada uno con robustos balaustres clásicos también de piedra tallada al igual que los de la terraza de la entrada.
Pilón del Esclavo
Situado en el patio de armas de la antigua fortaleza, servía para los escarnios públicos y ajusticiamientos, ya que Manzanera era “Villa absoluta”, lo que quiere decir que tenía el derecho y privilegio de impartir Justicia sin recurrir a Teruel o Zaragoza.

Iglesia de San Antonio
Esta pequeña Iglesia dedicada a San Antonio de Padua, patrono de Los Cerezos es sencilla, moderna y encantadora. Entra dentro de la arquitectura religiosa moderna construida por el arquitecto diocesano Galán. Comenzó su construcción en 1960, finalizando en 1967. Es un edificio de mampostería y ladrillo, con una nave cubierta sostenida por cuatro arcos. Tiene una espadaña tradicional de hormigón, de un cuerpo con tres vanos de estilo contemporáneo. El vano central contiene una campana, bajo la cual se encuentra el reloj y rematando este mismo vano hay una gran cruz de hierro.

Plaza de la Fuente
Es una plaza agradable y abierta en el barrio de Los Cerezos, que combina tradición y tranquilidad. Adornada con su fuente circular y rodeada por una baranda de hierro, es un punto de encuentro emblemático donde los vecinos y visitantes pueden disfrutar de un ambiente relajado y acogedor. Resalta su tradicional diseño y su importancia como lugar de reunión.

Edificio del Hotel – Balneario El Paraíso
Fundado en 1929, gran parte de la alta burguesía valenciana veraneaba en este establecimiento. Tras la guerra civil tuvo que ser restaurado y abierto de nuevo al público en 1951. No fue hasta 1958 que se completó el proyecto original. Un edificio único, repleto de historia que aún conserva la belleza singular de la arquitectura de antaño, enclavado en el hermoso valle del río Paraíso. Rodeado de bellos y cuidados jardines, así como su refrescante alameda, este edificio no deja a nadie indiferente.

Ermita de los Dolores
Se cree que la construcción de esta ermita se llevó a cabo al igual que el resto de casas y masadas del barrio, avaladas por los frailes franciscanos del convento de Manzanera, que tenían en propiedad estas tierras del valle del río Paraíso. Su advocación se remonta a las devociones de los misterios septenarios de la Corona Franciscana. (siete gozos, siete dolores). Su rehabilitación se llevó a cabo en 2012.

Iglesia de Sta. Bárbara
En principio fue una pequeña ermita dedicada a San Toribio, pero tenemos constancia que, debido a la cantidad de vecinos que había en la zona, en 1779, sus habitantes solicitan aumentar su tamaño y junto con los vecinos de Las Alhambras, finalizan las obras en 1783, siendo bendecida ese mismo año. Consta de una única nave y campanario. En la actualidad está dedicada a Santa Bárbara, patrona de dicho barrio. Siempre llama la atención, su campanario ligeramente inclinado, debido a la reconstrucción que se llevó a cabo después de la Guerra Civil y hoy todavía podemos observar en su parte trasera la mampostería original.

Ermita de El Salvador
Esta ermita se hizo “ex novo” en 1783 bajo petición de los vecinos que vivían en las masadas de la zona, alegando que el clima era muy frio y en invierno era imposible acudir a las misas en Manzanera por distar más de una hora de camino y sobre todo, un dato curioso, por temor a que los ladrones asaltasen las masadas si no estaban sus habitantes. La ermita se bendijo bajo la invocación de Ntra. Sra. del Rosario, ya que en ese siglo en Manzanera, era la advocación mariana por excelencia a la que se rendía culto en la villa con solemnes fiestas. El cambio de titularidad probablemente se llevó a cabo a lo largo del siglo XIX. En la actualidad está totalmente restaurada y sobre su espadaña se conserva la veleta original.

Iglesia de Sta. Quiteria
Edificio barroco del siglo XVIII de mampostería con tres naves, cubiertas en la central con una bóveda de medio cañón con lunetas, mientras que las laterales y el crucero están con bóveda de arista. Fue asaltada en agosto de 1936, quedando muy destrozada, pero aún es interesante el frontal de San Martín que se encuentra en la mesa del altar del retablo mayor, pieza extraordinaria de principios del siglo XVIII.

Masía fortificada
La Torre de Alcotas, originaria del siglo XIII, fue una masía fortificada bajomedieval surgida en una pequeña aldea. De planta cuadrada y doble crujía, destaca por su singular estructura y un antiguo cadalso de madera. No fue una masía aislada, sino el núcleo plurifamiliar que dio nombre al lugar.
Lavadero s. XVIII
Pequeño lavadero situado al lado del pozo del barrio de El Paúl. Consta de una original bomba manual para sacar el agua y unas pequeñas picas, que se instalaron con posterioridad, al igual que su cubierta.