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Manzanera – Teruel

Historia

El legado histórico de Manzanera se extiende a lo largo de milenios, marcando la evolución y la identidad de este encantador municipio de Teruel. Los primeros rastros de asentamientos humanos se remontan al Paleolítico, y de la época Íbera y Romana, encontramos vestigios en yacimientos cercanos a la Villa y sus barrios. 

Rincones del pueblo




Entre Montañas

Durante la dominación musulmana, Manzanera fue repoblada por una tribu Bereber, reconquistada en 1202 por el rey Pedro II de Aragón y posteriormente repoblada por Berenguer de Enteza. La fortaleza de Manzanera, convertida en un enclave estratégico y bien amurallado, sirvió como castillo fronterizo frente a los musulmanes de Alpuente, utilizando el Río de las Truchas como frontera natural. Con el paso del tiempo, Manzanera fue heredada y vinculada a diversas familias nobles, destacando la conexión con los Entenza y la fundación del convento de San Francisco, cuya bula fundacional es la más antigua de esta Orden en Aragón.

Un legado de civilizaciones

Tras sufrir graves daños durante la Guerra Civil española y ser un importante enclave para los maquis en la posguerra, Manzanera experimentó una revitalización que culminó con el Premio Nacional de embellecimiento “Conde de Gualdalhorce” en 1971. Este reconocimiento resalta la resiliencia y la capacidad de recuperación de Manzanera, un pueblo que, a pesar de las adversidades históricas, ha sabido preservar y valorar su rica herencia cultural y su encanto natural.

Desde finales del siglo XVI, Manzanera se transformó en un próspero enclave comercial gracias al comercio de la lana, atrayendo a mercaderes italianos y catalanes. Durante la Guerra de la Independencia Napoleónica, albergó la Junta Superior de Aragón y Castilla, y durante la Guerra Carlista, fue escenario de enfrentamientos militares significativos.





Manzanera – Teruel

Tradición y alegría en cada celebración

Ayuntamiento de Manzanera